Metodología OKR: Qué es y cómo aplicarla

Mantener el enfoque en los propósitos organizacionales demanda un seguimiento constante de las acciones planteadas. Y esto sí que supone un gran desafío para cualquier empresa, sin importar su tamaño o naturaleza.

 

Afortunadamente, grandes marcas como Google nos han aligerado esta tarea al idear herramientas muy útiles. Tal es el caso de la metodología OKR, un método de trabajo que fomenta la alineación organizativa por medio de la consecución de propósitos comunes y, que hasta el día de hoy, continúa considerándose como un sistema esencial que muchas marcas desean incorporar en su esquema de trabajo.

 

Pero, ¿sabes en qué consiste y cómo puedes aplicarla en tu empresa? Seguro que no. Así que para eso me tienes hoy aquí, para comentarte todos los detalles que necesitas saber sobre este sistema que te ayudará a mantener la sincronía de tu equipo.

 

¿En qué consiste la metodología OKR?

 

Es un sistema cuyo fin es alinear a todo el equipo humano de una organización con el propósito de conseguir un trabajo sinérgico en pro de la consecución de objetivos comunes. Es decir, todos trabajan en una misma dirección.

Como tal, las siglas OKR se traducen como Objetivos y Resultados Claves, pues el proceso inicia con la fijación de objetivos, así como sus resultados claves. Esto, a su vez, permite organizar el trabajo de la entidad, definir grupos de trabajo y mantener un seguimiento continuo del progreso de cada empleado.

Si bien se conoce como una metodología aplicada por Google, es originaria de Intel. Dado su notable éxito, compañías como Google, Linkedin, Amazon, Netflix, entre otras, han apostado por integrar este sistema como una útil herramienta para mantener el enfoque de sus colaboradores. Y, de este modo, triunfar en sus industrias.

 

 

Beneficios de la metodología OKR

Más allá de conseguir la integración del equipo humano para el enfoque de los objetivos organizacionales ¿Qué otros beneficios ofrece esta metodología? Repasemos los más destacados:

 

  • Afianza el compromiso general, todos los empleados comenzarán a involucrarse más con los objetivos de la compañía, viéndolos como propios.

 

  • Fomenta un pensamiento estratégico, esta metodología demanda pensar de manera estratégica para conseguir que todos los miembros de una empresa se identifiquen y comprometan con un único fin. Por ende, fomenta la adopción de un pensamiento estratégico que a la larga traerá mayores beneficios.

 

  • Genera más enfoque y concentración, bajo los OKR todos deben mantener un enfoque claro y una concentración estable para no desviarse de los propósitos primordiales. Esto, fomenta el mejoramiento de ambas habilidades, pudiendo ver sus frutos en el quehacer diario de sus labores.

 

  • Aumenta la comunicación interna, los OKR son conocidos por TODOS, aquí no hay preferencias entre niveles jerárquicos, se trata de una integración global en la empresa. Además, TODOS los empleados pueden acceder a la información respecto a los objetivos organizacionales cuando lo deseen, de manera fácil y sencilla. De modo que la comunicación interna sí que se ve favorecida.

 

  • Es adaptable, lo mencione en líneas anteriores, pero lo recalco: la metodología OKR se adapta a TODAS las empresas, sin límites de tamaño o naturaleza. El único requisito es que la entidad se implique en implantar una cultura basada en la consecución de propósitos comunes. Sino, da una repasada al éxito de Google, con solo un año de operaciones y un pequeño grupo de empleados ya había implementado los OKR.

 

 

¿Cómo aplicar los OKR?

Ahora sí, vamos al punto más interesante de este post, la aplicación de esta metodología en tu empresa. Para conseguirlo, apóyate en el siguiente proceso:

 

Definir los objetivos

Ten presente que los objetivos serán tu dirección, así que claro que deben ser los primeros en definirse. Eso sí, cuidado con excederse en cantidad, mientras más propósitos haya por cumplir, más carga de trabajo será, y eso no es lo que persigue esta metodología.

 

Los objetivos han de ser ambiciosos para la empresa (pero alcanzables), y aspiracionales para el talento humano, de modo de conseguir una sinergia perfecta. Y, lo más importante, deben estar aprobados por toda la organización.

Te pongo un ejemplo de posible objetivo:

Incrementar el flujo de ventas.

Establecer los resultados claves

 

Cada objetivo ha de tener un resultado en concreto, y eso es lo que vamos a definir aquí. Lo más recomendable es plantear entre 3 a 5 resultados para cada objetivo, a fin de ampliar su campo de éxito. Además, considera que estos resultados deben conseguir que los objetivos sean medibles, alcanzables y limitados en el tiempo.

Retomemos el ejemplo anterior:

Objetivo: Incrementar el flujo de ventas.

*Resultado clave: Cerrar el año con un 30% más en ventas.

 

 

Determinar las acciones claves

¿Cómo conseguirás el objetivo deseado? ¡Por medio de ciertas acciones! En esta fase debes definirlas. Nuevamente, retomemos el ejemplo anterior:

Objetivo: Incrementar el flujo de ventas.

*Acciones claves: promocionar los productos por las redes sociales.

 

Definir el método de ponderación

 

Listos los objetivos, los resultados claves y las acciones claves. Ahora, ¿Cómo saber que realmente vas por el camino correcto? ¡Por medio del método de ponderación! Fíjate, los resultados claves puedes medirlos en períodos trimestrales y anuales, es lo más conveniente para apreciar los resultados y sus mejorías.

En el caso del gran buscador, Google, la medición de resultados la efectúa de manera trimestral y anual. Así que vamos a basarnos en este ejemplo, al concluir cada trimestre debes medir y ponderar los resultados objetivos.

 

Para estos fines, cada trabajador valora sus resultados respetando una escala que va del 0 al 1. Siendo un resultado genial una media entre 0,7 o 0,8. ¿Por qué no 1? Porque supone que el objetivo no fue muy ambicioso. Y si el resultado se ubica debajo de 0,4, el trabajador debe revisar sus propósitos y el modo en que intenta conseguirlos.

 

Cabe agregar que, TODAS las ponderaciones han de ser compartidas con los miembros de la organización, nada de reservarlas y comunicarlas en secreto. Al hacerlas públicas, los empleados pueden notar en qué están trabajando sus compañeros y, de esta manera, pueden encaminarse a esa misma dirección.

 

 

¿Qué te parece esta metodología? A mí, ¡Fascinante! Es un modo más acertado de alcanzar los objetivos organizacionales, a la vez que se fomenta la integración global del equipo humano. ¡Déjame tus comentarios, quiero leerte!

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