Ana Romero
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Privacidad en Internet, ¿dónde empieza y dónde acabará?

Hoy por hoy el internet representa un espacio abierto para la vigilancia masiva. No hay duda que la vigilancia a la que estamos expuestos es permanente; una cantidad de empresas pueden tener acceso a nuestros datos. Así sin más, cada movimiento que realizamos en red es registrado y almacenado, los lugares por donde navegamos y la información que buscamos. Esto es utilizado, en el mejor de los casos, por las empresas que desean que nos convirtamos en sus compradores.

Por más que nos guste estar al margen, si eres usuario de internet, de redes sociales, en fin, de cualquier cosa que este en internet, la realidad es que conservar una privacidad es casi imposible. Esto es más que evidente con las modificaciones de las leyendas de Google que de una negativa a ‘’no se usarán los datos de los usuarios’’, ha cambiado a un ‘’es posible que se usen los datos de los usuarios’’. Esto, por supuesto ha generado diversas protestas en pro de proteger la información de los usuarios de internet.

Sin embargo, los datos e información que se obtienen, hasta el momento, hablan sobre un comportamiento que implica computadoras. Aunque habrá que poner atención en qué tanto de esos datos informativos guardan un vínculo sobre acciones del mundo offline.

Aparatos electrónicos y su capacidad de captar información.

Aún más, no son sólo las computadoras las que están conectadas a internet, nuestros teléfonos celulares y tabletas también lo están, no debemos sorprendernos si en poco tiempo vemos todos nuestros aparatos electrónicos conectados a internet.

Cada vez es más conocido ‘’el internet de las cosas’’ o internet of things, en inglés. En donde todos los objetos físicos de uso cotidiano en una casa podrán estar conectados a internet. Por una parte, el internet de las cosas, como todo avance tecnológico, conllevará ventaja y al mismo tiempo se traducirá en una oportunidad para una vigilancia mayor.

Y ante la posibilidad que nuestros movimientos online y offline queden grabados, habrá que preguntarse quienes exactamente tendrán acceso a ellos y bajo qué condiciones, y para qué uso.

Configuración de privacidad.

Sin embargo, como ya mencioné, la mayoría de los datos obtenidos son de meros comportamientos de computadoras, así que lo que resulta fácil conocer, son las cosas que fueron compradas, así como información alrededor de este tema, incluso porqué compró.

Esto significará un beneficio para empresas como Google, particularmente en lo que se refiere a la información obtenida con ‘’internet de las cosas’’ ya que, aunque los análisis estén limitados, traerá más información y accesos a más datos personales, y claro, el ‘’internet de las cosas’’ cuenta con una tecnología más avanzada.

Por supuesto, se cuenta con una configuración de privacidad, al mismo tiempo, todos tus datos son almacenados, tus costumbres de navegación, tus archivos almacenadas en la nube, mensajes de texto, etc.

Y la verdad, es que es posible que cada uno pueda evitar que los mortales tengan acceso a nuestra información, pero nada se puede hacer para evitar que esta llegue a personas con poder o dinero. Y que sólo la utilicen para sus beneficios y aumentar sus ventas y poder.

Finalmente, las empresas están obligadas a garantizar el cuidado de los datos y que estos no se utilicen de alguna manera que comprometan a los usuarios. Existe pues un registro de protección de datos, y sólo podemos esperar a que su protección sea verdadera.

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