El valor detrás de tu marca

¿Qué tienen en común algunas de las marcas más famosas como Nike o Apple ? ¿Cuál es su secreto? Si hacemos un análisis de ellas, su estrategia de marketing no te intenta vender sus productos todo el tiempo. Ellos se enfocan en algo que va más allá del hard selling.

Ellos saben lo que sus usuarios necesitan y crean una necesidad o solucionan ese problema, logrando que su audiencia simplemente los ame, a pesar de sus costos.

El tratar de vender a toda costa causa el efecto contrario a lo que deseamos, ya que es un método bastante invasivo. Pero, entonces ¿Qué hacemos? Descúbrelo a continuación.

 

La primera cita

Cuando sales con alguien en la primera cita, conversan, platican de sus intereses, sus planes y sus hobbies por lo regular. Pero ¿Qué pasa si alguien se te declara en la primera cita? Probablemente es que esa persona te espante y apliques la huída porque te sentirás muy presionado e incluso hasta acosado ¿A poco no?. Lo mismo pasa con nuestros clientes.

Si de entrada, te están conociendo y tu intentas vender, vender, vender, lo único que harás es fastidiarlos y que te digan, compermisito bye.

 

Todo lo que necesitas es “CONTENIDO DE VALOR”

Así como en las relaciones de pareja, las cosas se van dando si las dejamos fluir y no presionamos demasiado. Lo que hace realmente que te enamores de una persona es irla conociendo y descubriendo sus virtudes, sus preferencias y su “contenido”. Lo mismo ocurre con las marcas. Actualmente las grandes marcas apuestan por ofrecerle a su cliente potencial contenido de interés, basado en las preferencias y gustos de su target.

Enfocarte en ayudar a tu cliente a resolver un “problema” es una de las mejores estrategias que podemos aplicar en marketing para lograr captar la atención de tu futuro cliente.

Con esta información, tu cliente se sentirá atraído, puesto que le ayudará a resolver lo que lo tiene inquieto y eso como consecuencia hará que te voltee a ver o incluso contrate o compre el servicio o producto que le estás ofreciendo.

 

Ya tengo tu atención y ¿ahora qué?

No se trata de empezar a escribir sobre cualquier cosa y rellenar un espacio, el chiste es que el contenido que le ofrezcas a tu cliente sea de valor, esté fundamentado y transmita expertise en el ramo en el que se desenvuelve tu producto.

Lo primero que tienes que hacer para saber qué clase de contenido le vas a ofrecer a tu público, es definir cuáles son los gustos e intereses de este mismo. Clasificar a tus clientes potenciales por edades, género, etc. te ayudará a generar contenido que logre conectar con ellos, de otro modo, la respuesta puede no ser tan favorable.

Un buen punto de partida es preguntarse qué valor agregado le puedes dar a tus usuarios. Aquí investigar es clave y una herramienta que te puede ayudar bastante es Google Trends. Con esto, podrás comenzar a crear contenido de calidad que genere engagement.

 

¿Dónde mostrar mi contenido?

Es importante definir en qué canales quieres compartir el contenido que vas a generar, ya que, actualmente hay muchas plataformas donde podrá ser expuesto pero toma en cuenta que tu target no está presente en todos los canales. Aquí lo mejor es hacer un análisis y definir en qué canales se encuentran tus clientes potenciales. Esto ayudará a que todos los esfuerzos invertidos no sean en vano y aumentarán tus posibilidades de tener éxito.

 

Características del buen “contenido de valor”

Como mencionamos antes, no se trata de llenar a los lectores con información a diestra y siniestra. Éste debe de dar en “el clavo” para que sea eficaz y cumpla su cometido. Algunas de las características que debe tener son:

 

-La información debe ser relevante. Es esencial que tu contenido le de información útil al cliente, que le sirva, que mejore su vida o que le ayude a resolver un problema.

-Calidad. No se vale que copies y pegues un texto que te encontraste en wikipedia. Esto, por el contrario, puede perjudicar a tu marca, además de que copiar penaliza el posicionamiento orgánico en SEO.

-Confiabilidad. La veracidad de la información que compartes es fundamental para tu marca e incluso por ética. El mundo ya está lleno de noticias fake. No seas parte de esto que además crea mucha desinformación. Lo mejor es verificar que tus fuentes sean confiables.

-Cuida la ortografía. Revisa que esté bien redactado y que no tenga ningún error ortográfico antes de publicar, esto le dejará un buen sabor de boca a tus lectores.

-Checa los enlaces. Si en tu contenido vas a incluir links, comprueba que funcionen y direccionen correctamente. Esto es sumamente importante para que no te afecte en el SEO y mucho menos que tu cliente potencial se desanime al no obtener la información completa.

 

El tamaño del contenido SÍ importa

Crear contenido para una publicación de redes sociales no es lo mismo que redactar un blog. La gente hoy en día es amante de la rapidez y de la información inmediata.

Crear un posteo que contenga demasiada información o texto en la imagen, hará que se aburra y le de “scroll down”. El reto no termina ahí. Para que este contenido funcione, deberá de llevar algunos puntos clave que ayuden al lector a obtener la información precisa y concisa del tema sobre el que están hablando. Dar un mensaje en tan pocas palabras es complicado. Este es un “machote” de lo que debe de contener un buen post:

-Introducción: Darle contexto a tu cliente es necesario.

-El objeto del deseo: Háblale sobre el producto o servicio que quieres vender.

-Pros: Resalta los beneficios que brinda tu producto o servicio.

-CTA: Invita a tus lectores a realizar una acción como visitar tu página web, comunicarse a tu teléfono, enviar un mail o comprar tu producto. Cuida que este sea atractivo y llame la atención.

 

Después de leer estos consejos ya tienes una idea de cómo crear contenido que atrape a tus usuarios. Pon manos a la obra y empieza a darle el valor que se merece tu marca.

Recibe los últimos datos e inspiración de FMB